Correo profesional con el dominio de tu empresa (nombre@tuempresa.com), migración a Microsoft 365 / Exchange Online, y la configuración técnica correcta para que tus correos lleguen a la bandeja de entrada — no a spam.
Un email para empresas con el dominio propio (nombre@tuempresa.com) proyecta una imagen profesional que una cuenta gratuita nunca va a dar, además de que el dominio queda bajo tu control, no bajo el de un proveedor externo.
Implementamos y administramos Microsoft 365 con la licencia que corresponde al tamaño real de tu operación — no la más cara, la que necesitas.
¿Cuánto cuesta un correo empresarial? Depende del plan de Microsoft 365 elegido (varía según si incluye solo correo, o también Office de escritorio y almacenamiento en la nube) y del número de usuarios. No existe un "correo empresarial gratis" real y sostenible para una empresa — las opciones gratuitas de proveedores de correo masivo no ofrecen dominio propio, soporte, ni los controles de seguridad que exige una operación empresarial.
Migramos desde Gmail, cuentas IMAP genéricas, u otro proveedor de Exchange, sin interrumpir la operación ni perder el historial de correos.
La causa más común no es el contenido del correo, sino una configuración técnica del dominio que nunca se hizo bien desde el inicio.
Sin SPF, DKIM y DMARC bien configurados, proveedores como Gmail y Outlook empiezan a marcar tu dominio como sospechoso — y una vez que la reputación baja, es mucho más lento recuperarla que configurarlo bien desde el principio.
Lo que más nos preguntan antes de migrar o configurar correo corporativo.
Se necesita el dominio ya registrado (ej. tuempresa.com) y una plataforma de correo, típicamente Microsoft 365. Se configuran los registros DNS del dominio (MX, SPF, DKIM) para que apunten a Microsoft, se crean los buzones de cada usuario, y desde ese momento el correo funciona bajo nombre@tuempresa.com. Todo el proceso, incluida la propagación DNS, suele tomar entre unas horas y un par de días.
Se usa una migración IMAP o las herramientas nativas de migración de Microsoft, que copian correos, contactos y calendarios de cada cuenta sin que el usuario pierda su historial. Se planea un corte donde el dominio de correo pasa a apuntar a Microsoft 365, minimizando el tiempo en que los mensajes nuevos podrían no llegar de inmediato al buzón correcto.
Casi siempre por registros DNS de autenticación (SPF, DKIM, DMARC) ausentes o mal configurados, que hacen que proveedores como Gmail u Outlook no puedan verificar que el correo realmente viene de tu dominio. También influye el historial de reputación del dominio/IP y si se está enviando correo masivo sin las prácticas adecuadas. Hacemos un diagnóstico técnico completo para identificar la causa exacta.
Primero se identifica en qué blacklist específica quedó el dominio o la IP (hay decenas, y cada una tiene su propio proceso), luego se corrige la causa raíz — casi siempre relacionada con SPF/DKIM/DMARC mal configurados, un equipo comprometido enviando spam sin que nadie lo note, o volumen de envío que pareció sospechoso. Una vez corregido, se solicita la remoción formal ante cada blacklist; sin corregir la causa, el dominio puede volver a caer en la misma lista días después.
Son tres registros DNS que trabajan juntos para autenticar el correo saliente de tu dominio. SPF define qué servidores pueden enviar en tu nombre. DKIM firma digitalmente el correo para comprobar que no fue alterado en tránsito. DMARC le dice a los proveedores de correo qué hacer si un mensaje falla esas validaciones (rechazarlo, marcarlo como spam, o dejarlo pasar) y te envía reportes de quién está usando tu dominio para enviar correo.
El costo depende del plan de Microsoft 365 que se elija: los planes básicos incluyen solo correo y almacenamiento en la nube, mientras los planes superiores suman Office de escritorio, funciones avanzadas de seguridad y cumplimiento. Te ayudamos a elegir el plan correcto según lo que realmente necesita cada tipo de usuario en tu empresa, en vez de licenciar a todos con el plan más caro por defecto.
Sí, con equipo técnico propio: implementación inicial, migración, configuración de seguridad (MFA, políticas de acceso condicional) y soporte continuo ante incidentes o dudas del día a día — no un centro de soporte genérico al otro lado del mundo.